Leyendo en Google hay un comentario que se repite con frecuencia: "Fueron las dos semanas más dolorosas de mi vida". Una amigdalectomía, quitar las amígdalas, es una auténtica putada con todas las letras.
Pero yo me preguntaba, ¿están siendo los días más dolorosos de mi vida?
En unas horas hace una semana de mi intervención. Otra semana aún por delante. No puedo hablar, el dolor es insoportable al tragar (da igual que sea saliva, agua o una crema fría), sólo bostezar se convierte en un infierno, apenas puedo comer, estoy encerrado en casa, hoy es Nochebuena y me enteré por el calendario. Una auténtica putada.
Y perdón que me queje aquí, estuve mordiéndome toda la semana para no soltar la mierda en letras, para no quejarme más de lo que lo hago durante mis días, mis noches.
Pero es que yo no quería hablar de esto. Yo quería decir que efectivamente son los días en los que más dolor pasé, pero al mismo tiempo decir esto me resulta exagerado. A ver, qué difícil es explicarse a veces coño, sólo se me ocurre acudir a la RAE.. perfecto, me salva los muebles:
dolor.(Del lat. dolor, -ōris).1. m. Sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior.
Eso es, es el tiempo en el que más dolor pasé por causa exterior, por mis amígdalas. Pero este dolor no es comparable al dolor por causa interior, a ese desgarro del alma que te sacude, te mata, te vacía. Sobre todo en forma de amor que dejó de serlo como tal, no despistarse también se camufla en otras formas. A ese dolor, al que estuvo a punto de matarme dejándome vivo, a ese es el que más temo. El otro sólo puede matarte.