Hoy, mientras esperaba la comida en un restaurante, leía en un periódico este titular. Y si no era suficiente agitación la que me provocaba, le acompañaba la imagen de los ojos de una niña difíciles de olvidar. Leí en diagonal, el artículo hablaba de la desnutrición infantil. Y sí, yo esperando la comida en un restaurante.
Desde que EHAS me abrió la puerta al mundo, es imposible dejar de lado esta otra realidad, que por otra parte ahora me planteo si no es más real que cualquier otra. Sigue en mis pensamientos cómo hacer para estar ahí, cómo intentar cualquier cosa antes que mirar hacia otro lado. Hoy sé que debo resolver primero mi situación, instalarme donde quiera que sea, para desde ahí poder luchar. Pero no debo despistarme, la vida pasa y no hay que perder ni un segundo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada