domingo, 16 de agosto de 2009

Nuevas amistades

Mi tío se llama Juan García Hortelano y es escritor. Estoy muy orgulloso de él, tanto que si estoy en esto del teatro, si esto va en mis genes, él tiene mucha culpa. Y si celebro escribir, él tiene aún más culpa.

Voy ya por el segundo gintonic en esta noche de bochorno, de Agosto en Madrid. Hoy tengo que brindar por varias cosas, y la primera es porque vuelvo a necesitar escribir. Me preocupé en los últimos tiempos, porque esa necesidad pareció desaparecer, y eso me aterraba. Nadie contará por mí jamás qué es lo que me pasa en mis entrañas, así que resulta inevitable reconciliarse con las palabras que salen por mis dedos.

Mi tío Juan murió en el año 1992, cuando tenía yo, sólo, 12 años. Es la primera vez que algo me hace preguntarme qué es la muerte, allí estoy yo aquella tarde en la cocina de mi antigua casa interrogando a mi madre por qué murió el tío Juan. Silencio.

5 años más tarde, yo era 17 descubrí en mi cuerpo qué mierda era aquello del teatro. Algo así, podríamos decir muy vulgarmente, como mi primera paja. Y hasta ahora.

E iban pasando los años y me sentía muy huérfano de él, torturándome con un imaginario: dar cualquier cosa de este mundo, la que fuera, por compartir una tarde juntos, los dos solos. Una tarde en la que preguntar todo, absolutamente todo, sobre el teatro, escribir, mujeres, gin tonics..

En Diciembre, hace ya casi tres años. Desamparado, roto el corazón en mil pedazos, roto el alma en tan sólo dos, subiendo por la calle Génova en Madrid. Me di cuenta, en tan sólo un segundo, de lo estúpido que había sido: lo que deseaba con desesperación era posible, aquel encuentro, aquella tarde de preguntas con y sin respuestas, podía ocurrir. Tan sólo tenía que leer sus libros. Leerle era conversar con él.

Hace un mes empecé en Buenos Aires Nuevas amistades, su primera novela. Esta mañana la terminé. Una novela que ocurre en un verano en Madrid de hace muchos años, que me permite viajar en el tiempo. Una novela que intuyo escribió con la edad que tengo ahora.

Tercer gintonic. Tío, ¿te puedo preguntar una cosa?

Clicky Web Analytics