En fecha 23/10 escribí esto. Lo recupero, me interesa escuchar dónde estaba como prólogo a las últimas semanas.
Aprender. Ser discípulo de mis sueños. Conocerme a través del conocimiento. Unas de las sangres que recorre mi cuerpo, desde el pelo más alto de mi cabeza hasta las plantas de mis pies: Aprender o conocer o devorar libros o absorber maestros o tatuarme letras que forman palabras sin sentido que forman frases con sentido o bautizarme con un nuevo axioma que me derribarán mañana.
Esta semana deja ya un mes de clases de este idioma tan mágico y lleno de morbo. por ahora balbuceo, mis labios son aún tímidos descubro el sonido nasal. como cuando era pequeño. un sueño en vías de cumplirse, pronto podré hablar, lo imagino y sonrío (con acento francés, naturellement).
Deja la experiencia en el cuerpo gracias a un tal Michael Chéjov. Imágenes, atmósferas, cruzar el umbral. Irradiar!! Los cuatro hermanos: Facilidad / Forma / Belleza / Totalidad
Pasan cosas que me desconciertan (Bien!!) Entrenando las atmósferas viene a mí la dramaturgia de nuevo. Ella está cerca, no hay duda.
Deja la meditación. Para poder transformarse en un personaje primero hay que transformarse en uno mismo. Estoy desconcertado por lo que pasa cuando suelto el peso de mi cuerpo y centro la atención en la respiración. Descubro un tacto que desconocía. Lo que contaba Yoshi Oida ya no empieza a sonar tan raro. Cómo me gusta la gente rara!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada